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¿Por qué es importante un lobby profesional?¿Qué tiene que ver con la comunicación?

 Lobby es una palabra inglesa que se refiere a las conversaciones en pasillos y salones de gobierno, y sirve para denominar las acciones y actividades orientadas a influir en la toma de decisiones de los gobernantes y legisladores. Hoy en día, es una realidad que las empresas, o asociaciones de empresas, así como los propios consumidores, no pueden ignorar si quieren defender sus intereses generales. De hecho, hoy en día el lobbying es una actividad profesional que ocupa a mucha gente, siempre alrededor de los lugares en dónde se toman las decisiones. En este vídeo, Sheena Campbell-Royle, directora general de SCR, nos explica qué es el lobby, y cómo se trabaja con él.

El primer caso de lobby en España realizado por una agencia de comunicación y relaciones públicas, y gestionado por SCR, es una buena muestra de este tipo de práctica. Consistió, básicamente, en sacar la leche infantil de las farmacias. Una empresa francesa de fabricación de leche infantil de gran calidad se encontró con que su producto sólo podía venderse en farmacias. Gracias a un trabajo de lobby, que incluso se llevó a Bruselas, se consiguió que la leche infantil también se vendiese en los supermercados, al igual que en otros países europeos. Esto permitió vender este producto a precios más reducidos, y en horarios más convenientes, mejorando las oportunidades de negocio.

Lobby y comunicación en España.

El lector podría argumentar que en España siempre ha habido lobby, y tiene razón. Pero a nivel de agencias de comunicación y relaciones públicas esta práctica se ha incorporado más tarde, según Campell-Royle, de manera que aún no estamos al nivel de países como Inglaterra en el número y calidad de los profesionales que se dedican a esta actividad. Aún queda mucho camino por recorrer, por tanto.

Pese a ello, la práctica del lobby en nuestro país ha aumentado gracias a un incremento de la conciencia de los derechos de los consumidores, y de un cambio en la percepción del mercado de las propias empresas. Al ir progresivamente convenciéndose de que sus derechos pueden y deben ser defendidos, entienden que es factible y deseable influir en favor de los propios intereses en las instituciones reguladoras, orientando la toma de decisiones en su favor.

Una pregunta obvia, llegados a este punto, es si esto es legal. Obviamente sí que lo es, aunque siempre se ha regulado para mejorar sus trasparencia. El caso de Estados Unidos, o de la sede de la UE en Bruselas, son buenos ejemplos de la importancia que se concede a la actividad de los lobbies en la toma de decisiones. Guste o no, es una realidad que está ahí, y por tanto consumidores y empresas deben tenerla en cuenta a la hora de defender sus intereses. Y para esto, nada mejor que unos buenos profesionales de la comunicación y las relaciones públicas, que entiendan esta práctica y sean capaces de llevarla a cabo, tocando las teclas adecuadas en los sitios concretos.